
Se dibujó en mi ventana
una estela multicolor,
cerré los ojos para cincelarla
y pensé en ti…
Se despertaron mis labios
bañados de rocío,
como fruta color carmesí
y versaron dos te quiero…
Dos más dos por dos mil…
Abrí los ojos
y vi floreciendo acuarelas
en el fulgor de una amapola
y supe que era primavera en el corazón.
Se despertaron mis ansias de mirarte
y supe que era urgente dibujar tu mirada
la busqué entre las olas del mar
para recordarla,
y suspiré tu nombre…
Mire el atardecer
y supe que era la hora del amor…
Miré otra vez
y supe que tú
estas ahí,
donde quiera que estoy yo…
Alicia Rivas…